Balamkú, un tesoro que no termina de descubrirse

Balamkú, un tesoro que no se termina de descubrir

Situado en Chichen Itzá, se encuentra Balamkú, un santuario subterráneo mismo que ya fue explorado y donde hasta el momento han encontrado siete ofrendas y artefactos arqueológicos.

Ésta última información fue descubierta con el proyecto del Gran Acuífero Maya, en dónde colaboran 14 investigadores.

Su nombre significa "Dios Jaguar",y el santuario subterráneo se encuentra en alrededor de 24 metros de profundidad y los investigadores han logrado explorar los primeros 500 metros de largo, cabe señalar que es en dónde se han realizado los hallazgos de incensarios y vasijas que aún conservan restos carbonizados, alimentos, semillas, jade, concha y huesos, entre otros elementos que los antiguas mayas ofrendaron a sus dioses.

Cabe destacar que Balamkú había sido descubierto en los años 60´s, pero en ese entonces se decidió cubrir con un montículo de piedras, siendo hasta la fecha que se realiza el proceso de proceso de redescubrimiento.

Vale la pena señalar que los hallazgos no han sido extraídos de la cueva, ya que se está implementando una nueva metodología. Los primeros estudios indican que la mayoría de los incensarios son "tipo Tláloc", ofrenda para que hubiera agua de lluvia en la región.

Hasta el momento se han podido contabilizar 150 incensarios, los objetos encontrados podrían corresponder al Clásico Tardío (700-800 d.C.) y Clásico Terminal (800-1000d.C.).


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